L aparejo de sillares, el opus quadratum, el más importante. Se dispone según el sistema de soga (pieza colocada en sentido paralelo al muro) y de través (pieza en sentido perpendicular al muro), alternativamente. A veces los sillares presentaban la cara externa con una convexidad que les daba un aspecto decorativo. Es el llamado sillar almohadillado.
-Hormigón: (opus cementerium) o cemento, se construía con una mezcla de agua, arena, cal y guijarros, determinando al secarse una masa sólida, indestructible.
-Ladrillo: (opus lateritium) constaba de grandes piezas rectangulares y de poco grosor. El opus mixtum, propio del Bajo Imperio, consistía en disponer capas alternadas de ladrillos y piedra, con armonioso contraste de color.
Si la arquitectura griega es de carácter arquitrabado, es decir, resuelve el problema de la cubierta con soluciones horizontales (arquitrabes, dinteles), la romana es de carácter abovedado, ya que utiliza el arco y la bóveda. Por esto, ésta es mucho más compleja que aquella. El arco utilizado es el semicircular o de medio punto. Por lo que se refiere a las bóvedas, utilizaron la de cañón y la de aristas, además de la cúpula.
Adoptaron los órdenes griegos, e introdujeron novedades:
Órdenes
El Orden Toscano (variante del dórico): Consta de plinto y basa con un grueso toro, el fuste es liso y con éntasis. El capitel, precedido por un astrágalo (un toro diminuto) y un anillo, está formado por el equino (un cuarto de bocel) y el ábaco. Este orden dórico-toscano, deriva de la arquitectura etrusca.
El Orden Compuesto: Compromiso entre el jónico y el corintio. El capitel compuesto ofrecía las hojas de acanto de estilo corintio, pero tiene además, dos filas de ovas y perlas, y las grandes volutas tomadas del jónico. Al mismo tiempo, los entablamentos se enriquecen considerablemente. Los frisos se solían adornar con relieves de guirnaldas (hojas unidas con cintas, formando una banda voluminosa colgada por los extremos) y bucráneos (cráneos de buey).
Fruto del utilitarismo romano, lo más significativo de su arquitectura no será el templo (como en Grecia), sino las construcciones civiles, las obras públicas con finalidad práctica. Grandes construcciones que encontraremos recogidas en De architectura, un tratado de 10 volúmenes compilado por Vitrubio hacia el final del siglo I a.C.